Mostrando entradas con la etiqueta el espiral de la vida. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta el espiral de la vida. Mostrar todas las entradas

sábado, 30 de junio de 2012

otra versión del espiral interminable

De chica vivía con mis abuelos y mi madre, que estaba muy poco presente. Eran todos muy sobreprotectores y recuerdo haber tenido grandes luchas para conquistar la ¨libertad¨, que a los diez años era igual a ir caminando a la escuela, a cinco cuadras, o al club,  a las clases de inglés, a diez cuadras, todo en pleno centro de Montevideo. Me acuerdo del sermón de mi abuela diciendo ¨bueno, andá, pero si después te pasa algo, no digas que yo no te dije¨.  Por suerte nunca me pasó nada, y con la retrospectiva pienso que anduve por demasiados lugares inconvenientes a demasiadas horas difíciles. Eran otros tiempos? otros lugares. Pero ahora, acá estoy este sábado a la mañana, teniendo que decidir si finalmente lo mando solo a Guille hasta el club a su clase de basketbol: son cuatro cuadras pero tiene que cruzar la vía, la avenida, pasar por debajo del puente del tren, y otra calle más. No es un trayecto muy lindo, pero tampoco es imposible. La gran diferencia que encuentro, es que él no tiene el impulso de decir ¨si, quiero ir solo¨.  ¿Qué hice mal para que no clame por independencia?

lunes, 16 de abril de 2012

Esto lo escuché una vez, hace mucho


Como todas mis historias empieza con ¨había una vez, en el año 1997¨...   no sé si te lo dije pero ese fue uno de los mejores años de mi vida,  y acá estaba yo con veinticinco años y recién llegada de Montevideo, volvía en un auto ajeno del laboratorio donde trabajaba (en Castelar, recorría una distancia como de viaje de vacaciones cada día, así que me subía a cualquiera que me trajera de vuelta a la city en cuatro ruedas). Alguien contaba algo que no recuerdo sobre Estados Unidos, comparándolo con los países en desarrollo. Y una chica que tendría unos treinta y tres años y para mí era muuuy grande, preguntó
- pero Argentina es un país en desarrollo?
Y yo, muy oronda creo que respondí que claro, que sacando el rectángulo de  Barrio Norte - Recoleta (Puerto Madero era un óvulo recién fecundado todavía), el tercer mundo estaba ahí nomás,  a unas cuadritas de distancia.  Me sorprendió la inocencia con que hizo la pregunta aquella posdoc tan aguda para otras observaciones científicas. No sé por qué me acordé hoy de esta historia. Este no es un blog de economía, pero me empieza a dar ese chucho como cuando la montaña rusa sube sube sube, y de pronto, ahí adelante, no la ves, pero sabés que se viene
 la bajada.

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Arrorró de ventilador


Ya pasó el loquero del día, el calor llegó con todo, la pileta ya se estrenó, mi casa ya adquirió temperatura de horno recién apagado, ahora la estamos calmando a ventilador y run run del aire acondicionado.
Los pichones duermen, el hombre de la casa se fue a Rocha a arreglar el viejo ranchito del sueño hippie, para dejarlo en alquiler. Finalmente cayó en las garras capitalistas, como todos.
Tengo niño ya operado de hernia, en casa, rengo, mimoso, pero recuperándose perfecto. Mi madrina que ya está llegando a Retiro para tomarse el bus al salto oriental,
(¨mi dulce tierra natal/aquella de la inocencia¨, dirían Los Olimareños).
Los días pasan, las situaciones pendientes se resuelven, y yo cada vez más cerca del parto. Ay!