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domingo, 1 de septiembre de 2013

Entre Sinatra y los swingers


El fin de semana ha pintado bizarro, en el sentido mal entendido de nuestro español. Rarito, pero divertido. Una noche de teatro escuchando covers de Frank, Elvis, Liza y la Piaf. Sinatra era un papá del colegio, una especie de clon en miniatura de Julio María Sanguinetti. Y por cierto, creemos que es nuestro consuegro (su hija es la novia secreta de mi hijo de 11). Una cena en un restaurant chino de cuarta, pero en gran compañía. Y chismes, el muchacho que todo lo tiene, el papá musculoso y divorciado, que anda con guardaespaldas y le ha tirado los galgos a medio colegio, ese mismito, se separó de  su novia (otra mamá del colegio) porque ella no quería hacer de swinger.  Y a mí que no me da ni para empezar a hablar del tema. Vergüenza, celos, miedito a que el otro se enamore, o yo, lo más probable.  Seguimos con un sabado de cumpleaños glamograsa, en hotel de belgrano, la pareja anfitriona, chica gaturro, moooocha silicona, y muchacho lustroso: recepción con lunch para todos los padres de los cuatro grupos de sala de 5 años. Los pocos papás de esa sala que son amigos, no estaban. Volví a casa casi con ganas de bañarme después de esa especie de prostitución social. A la noche, hijo que se quedó a dormir en campo enemigo, es decir, lo de su gran amiguito hijo único de psicóloga, obesohipersedentario, que vive a dieta de pizza y pc. Y cuya vida  es el gold standard de la felicidad para Guille. No sé si me toca ir a buscarlo. Por ahora zafé de ir al supermercado. El hombre de la casa se llevó a los dos más chicos, mientras yo estoy acá blogueando. Creo que a mí me toca el último encuentro del fin de semana, el face to face con la psicóloga que me dice a todo que sí, como si la loca fuera yo. Y no estoy loca eh, no estoy locaaaaaaaaaa!!!!!!!!

viernes, 31 de agosto de 2012

el cumpleaños o la fiesta de la mamá botox


Ya no me relaciono con las mamás en la puerta del colegio, o más bien, es que agoté mi capacidad de sociabilización con los dos niños más grandes. Así que las mamás de la clase de Agus (4 años) son como una nebulosa que defino por categorías, las hippie artísticas, las ejecutivas, las stay-home moms... y las chicas gaturro: como la dueña de Agatha, o directamente, como dice mi marido, las chicas botox.
Cada uno puede hacer de su culo un pito o de su cara un culo, eh, no me meto. Pero bué, acá vengo de un cumple con motivos de animal print, la mamá con camisa de gasa animal print por encima de las lolas de silicona, tacos aguja fucsia, te lo juro y no por louis vuitton, con sus labios de botox y pelo amarillo, cejas finiiitas, y seguimos: marido con remera blanca y bufanda con animal print, y la princesa del cumple, si, obvio, a tonooo! pero también, todo eso, pasa en esta vida. La  fiesta en un hotel cerca del colegio, catering de aquellos. Llegué, morfé, me fui y volví, a comprar un regalo, ya que nunca llego a comprarlos a tiempo. Y a la vuelta seguía el catering, desfilando como BAF week, una belleza todo. Al final, en el calentamiento para la torta, proyección de fotos sobre la vida de la niña en cuestión, que cumplía 5 años. Fotos de Miami, el Caribe, muchos shoppings y playas, mucho Papá Noel de satén rojo, la nena y la mami en todas las poses que se te ocurra. Unos 20 minutos. Te lo juro, un poco excesivo para mantener sentados a los nenitos, pero todo es posible en esas circunstancias.  Y por suerte, como todo, se terminó. Y yo he sumado un poquito más de aversión a la troupe de las chicas gaturro, qué te voy a decir, perdoname si te ofendo los labios de colágeno, en una de esas yo me pongo algo un día de estos, y cambiaré de opinión. El problema no es el botox en los ojos, sino en el cerebro, me parece, nomás.

miércoles, 8 de agosto de 2012

día de cumpleaños!


11+10+4+1=26 cumpleaños infantiles organizados (por mí) desde que soy mamá. Un día de estos trataré de buscar las fotos de algunas tortas (cuando me dieron tiempo a agarrar la cámara). Mi estilo es caserito: bizcochuelo (de caja, lo admito) con el corte al medio algo torcido, las granas de colores, y el dulce de leche desparejo pero con mucho amor (y un lindo adorno arriba!). Esta torta no la hice yo, se la regaló una mamá amiga, está muy chuchi. Parece salida de otro blog, ché

miércoles, 21 de marzo de 2012

Otro cumple más y algunas otras cosas

Y por partida doble, ayer, día verdadero, una tortita en casa, dos amigas mías y sus niños. Seguro, nos divertimos más nosotras. Hoy gran loquero, festejo en un club cerca del colegio, muchos niños, fútbol para varones, música y porras para las nenas. Todo lindo y muy alegre. Pero allá atrás de la nuca me sobrevuela la sensación de hace once años atrás cuando nació Andrés y se me vino el mundo abajo, dos horas después. Fue cuando vino la cardióloga y como en una historia de pistas y suspenso nos fue largando de a poquito la información.  Es cierto, ha sido más alegría que drama, pero en aquel momento todo era incierto, negro. Entre las cosas que escuché en esos primeros días (de la psicoterapeuta del sanatorio) fue que yo tenía que hacer el duelo por el hijo muerto, el hijo de mis sueños. Y me llevó unos años, y acá estamos con el hijo de la vida real. Con cosas maravillosas y otras que dan ganas de acogotarlo, extrañamente, como al resto de mis hijos.

sábado, 6 de agosto de 2011

Cumpleaños en espiral

Llegan, pasan, se alejan, se acercan. Mañana festejamos los 9 de Guille. 10+9+3= 22 cumpleaños infantiles que habré organizado en la última década.  Ya no soporto las animaciones, pero una vez más, a último momento desistí del inflable (ya se matan ahí adentro, están demasiado grandes)  y contraté a una que me recomendaron.  Me venció el miedo?