Terminé de leer Lo raro empezó después, de Eduardo Sacheri. Me lo prestó un amigo y me dijo ¨son todos cuentos futboleros pero están buenísimos. No se quedó corto, el fútbol aparece más o menos nítido en la mayoría de las historias, desopilantes y escritas con una calidad que espero tener en mi próxima reencarnación, con ese tono del loco de barrio que sabe lo que es la vida, allá por el oeste del conurbano,
donde la gloria es haber estado en la cuarta de Velez. Recomendable cienporciento. De ahí me paso sin escalas al sabado pasado, día en que las vueltas de la vida me llevaron a acompañar al hombre de la casa a su partido de basket, a las 9am (sólo un conflicto por la tenencia del auto podría haberme llevado a Flores un sábado a esa hora). Era la última fecha del campeonato y peleaban por el quinto puesto en la tabla. Cuando hacían el warm up, tenían fugaces momentos de la NBA, se lanzaban pelotas de sorpresa unos a otros, y con reflejos super rápidos (para mí cualquiera es rápido) las alcanzaban y las colgaban del aro (o no). Y en ese momento los tipos eran la NBA, con sus camisetas de la YMCA en tonos violeta y amarillo al estilo de los Lakers. Puedo asegurar que eran felices además. Y de ahí, zas, me pasé a mis propios momentos Nespresso, los lunes de noche en que voy al taller, donde entre esos amigos íntimos del momento literario, leemos nuestros cuentos, comentamos los de los otros y somos felices cuando nuestro master of the universe nos dice que está bueno lo que leímos.
Y es así: por un rato, los sabados, el hombre de la casa es Manu Ginóbili, y los lunes yo tengo mi momento Clarice Lispector (bué). Y con eso, vamos tirando.
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martes, 20 de noviembre de 2012
martes, 13 de noviembre de 2012
Este es mi rincón
Hace poco visité un link sobre habitaciones de escritores que está muy bueno, todo lo que se puede intuir sobre el lugar donde estos tipos afortunados pasaron unas semanas escribiendo con sus becas y sus mundos a cuestas. Acá está mi esquinita, en mi dormitorio. En mi casa hay un estudio, pero ahí estamos todos, está todo el ruido, todas las compus, todos los libros y los juguetes y el desorden. Este rincón es sólo mío. Voilà
martes, 21 de agosto de 2012
vos armás el rompecabezas?
Una ficha que sale de tu bolsillo la puso tu imaginación, y por allá te encontrás colgada del techo otra que parece que te la tiró la realidad, y en el piso había otra más, caída al lado de la pata de la mesa, que justo encaja con tus sospechas. Buscás un poquito más, y abajo del mantel te quedaba la última idea loca, y ahí nomás te armaste la película entera.
miércoles, 13 de junio de 2012
Sexo o literatura?
No sé, dirás que estoy loca pero a veces cuando posteo un cuento, me siento como después de coger, pero no un polvo cualquiera, sino uno de los buenos. Cosas raras. Seguro que si miro de vuelta mi post, se me desvanece el orgasmo mental. Disfruto con poco, eh.
martes, 7 de junio de 2011
Lo que pienso en un semáforo
A veces fantaseo con qué pasaría si desapareciera la humanidad, si quedáramos unos pocos y tuviéramos que reconstruir la cultura. Qué aportaría yo. Dados mis delirios de grandeza imagino que podría cubrir panorámicamente varios temas. Y además imagino que si se perdiera toda la literatura, entonces yo podría escribir un libro que impactara. Eso preciso, que desaparezcan todos, los grandes, los chicos, los medianos escritores. Estoy mal, mal. Socorro
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